Con cada recuerdo en las mejillas
a milímetros de tu humedad
me dejo caer por el entresegundo
por la caricia entrecortada
y el aliento espeso
de esta memoria ácida y maloliente
de éste amor que agoniza irremediable
irrepetible
como tantos otros
que caen del camino
que se sientan en el tiempo y desandan los pasos
los latidos
los orgásmos
las miradas tibias
los besos
los instintos desatados
las taquicardias de deseo
las caricias insomnes
de indómitas promesas hirbientes
fulgurantes
como la pirotecnia del placer
del hambre satisfecha
y luego otra vez manos vacías
y la mirada bajo la cama
buscando los zapatos del tiempo
para cruzar la calle
en el instante exacto
en que el eclipse de destinos nos atravesó
Con tus dedos esculpiendo mi memoria
te pierdes tras de mi
a cada bocanada
y el humo verde te lleva lejos
como si la distancia fuera un latigazo más
en ésta noche insomne
en que las sábanas me esperan quietas
estancadas en el frío
con los brazos abiertos
hasta dolerme...