domingo, 2 de noviembre de 2008

AGRIDULCE :

Como cada noche caminaba entre los quejidos de aquella madera, ya reconocia todos los espacios, no era necesario iluminar y perder la oportunidad de dejarse llevar por los sentidos, a cada escalón recordaba como buscaba el cuerpo de su amante en medio de la noche, con los ojos de la piel hambrienta de tal solo un roce, una pequeña caricia que le hiciera saberse acompañada.
Eran tiempos agridulces, en que el deseo disfrazado mantenia la calma, y aquel fuego no era más que una pirotecnia cobarde de sentimientos rotos que iba perdiendo su fulgor a cada entrega.
De pronto todo pareció distinto: la cama, las sábanas, el silencio, la luz de la luna ésta vez sin máscaras. Podía respirar la soledad, el murmullo dulce de las golondrinas jugueteando, el oleaje marino azotando la memoria, el aire fresco, LAS ALAS ERGUIDAS.

sábado, 1 de noviembre de 2008

FANTASMA:

Bajo la almohada
 cada  pedazo tuyo envuelve los silencios
como un espejismo  hambriento
 en esta noche de fantasmas

emerges como un espectro
 desvaneces entre mis sábanas
y tu presencia  queda en mis ojos
 tu voz en mi pecho oprimido
como una caricia rota 

Desvaneces como el rocío 
de esta noche muda
donde sumerges tus alas 
abrazando la memoria
la historia inconclusa
la copa vacía.